jueves, 21 de abril de 2011

Rita se fue...



Días nublados de ingentes horas

jornadas tercas en no terminar

con gritos de auxilio los minutos a agonizar

Tu ausencia Rita, no me deja respirar


Me nombraste como el tonto

el estúpido por decir que te amo

La verdad o duele o se ignora

Tú la desprecias y además no la valoras.


Soy el anciano que en niño vive

El que siente desmesuradamente, te necesita y te cree

barreras de papel que asustan a la párvula de tu piel

Soy el único y diferente, el que se alimenta del cáliz de tu boca

y respira la canela de tus rizos para seguir en pie.


Ahora te siento lejos Rita, en el confín de mis brazos

los mismos que te ansían, en infinitos momentos desde el alba al ocaso

Adiós Rita, estarás dentro, en el fondo yo te guardo

donde nadie llegó mas que tu, donde nadan mis hermosos sentimientos.


Se cerraron las puertas, aldabas se silenciaron

Las llaves Rita está tirando

¡No han de herirme ni dañarme jamás!

¡No permitiré agravios ni puyas en absoluto!

¡Ni desprecios ni más calvarios!

La vida seguirá tullida y de tu amor sangrando


Quedaré al borde del camino Rita, viendo pasar los cariños

Miraré antaños encuentros, que llenen futuros besos

Abrazaré tu seda, en próximos cuerpos

Mudo de “Mi Vida, mi amor, cariño mió…”

Lloraré sin argumentos, tú sabes Rita de quien serán dueños...


Por Marco



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